Nuevos avistamientos del pez león en áreas marinas protegidas de Turquía y Chipre

Pterois volitans

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), dentro del plan integral MedMIS para la lucha contra las especies invasoras en las Áreas Marinas Protegidas (AMP) del Mediterráneo, ha confirmado nuevos avistamientos en Turquía y Chipre de una especie con gran potencia de invasibilidad: ‘Pterois miles’ también conocido como pez león. Fuera del Mediterráneo, esta especie ha demostrado ser una especie invasora agresiva, que se ha extendido de forma progresiva y espectacular en las costas orientales de los Estados Unidos y el Caribe.

Las áreas marina protegidas de Kas-Kekova, Turquía, y Cape Greco en Chipre han sido los lugares de los avistamientos de los ejemplares de pez león, especie que ya ha ocasionado graves problemas económicos y ecológicos en otras partes del mundo debido a su voracidad. El primer espécimen de pez león avistado en el Mediterráneo se localizó en la bahía de Haifa, Israel, en 1991. Diez años más tarde, la especie fue avistada nuevamente en la parte norte del Líbano (2012) y en Chipre (2013), situación que se confirma con los nuevos hallazgos en Turquía, incluyendo también Iskenderum Bay, Chipre y en aguas tunecinas fuera de áreas marinas protegidas. El Dr. Carlos Jiménez del Instituto de Chipre, especialista en la materia, afirma que “esta especie puede tener un fuerte impacto tanto en los ecosistemas como en la economía local”.

Ecológicamente, la aparición del pez león también conlleva efectos perjudiciales en la diversidad de las comunidades nativas. El pez león es altamente agresivo  y tiene la capacidad de reducir el reclutamiento de peces juveniles y de otras especies ya que en ocasiones se sitúa en lo más alto de la cadena alimenticia. De esta forma  el impacto ecológico de la invasión del pez león también puede incluir un aumento en el crecimiento de las algas al decrecer el tipo de peces que las toman como alimento que según el Doctor Jiménez puede “atraer la llegada de nuevas especies invasoras al debilitar la fauna y la flora local”.

Económicamente, la aparición del pez león puede ocasionar graves impactos en la economía de la zona. La presencia de esta especie invasora ha provocado la reducción de poblaciones de mero y otras especies de valor comercial, dañando las economías de las comunidades costeras que dependen de la pesca. El pez león también puede impactar en la pesca artesanal así como el turismo náutico y de  buceo local ya que es altamente venenoso y su presencia puede coartar a turistas y buceadores. La picadura de pez león, no obstante, debe ser tratada de forma urgente ya que puede causar reaccionas alérgicas peligrosas para la salud. Por otro lado, algunos países fuera del Mediterráneo han comenzado a comercializarla como especie comestible, pudiendo ser una vía alternativa entre otras medidas para  el mejor control de las poblaciones.

Comments

Su dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados*